Empiezan las fiestas de Caparroso
Las fiestas de Marcilla han llegado a su fin, y es hora de guardar a la giganta y regresar a casa después de un agosto lleno de aventuras. Pero espera, ¡mira mamá! En este cruce dice que vamos hacia Caparroso. ¿No empiezan hoy las fiestas allí? ¿No hablaste ayer con Kerman y nos dijo que seríamos bienvenidos? ¡Vamos, pon rumbo a Caparroso! Montemos a la Leonor y volvamos a bailar hasta que el cuerpo aguante.

En este sitio vemos el cohete muy bien
Nos colocamos en una posición perfecta, junto a los gigantes de Caparroso. Como somos los más altos, tenemos una vista excelente desde atrás y evitamos que nos salpiquen con el champán. Además, estamos cerca de la charanga para poder bailar y bailar sin parar. Los gigantes de la localidad encabezan la comitiva, seguidos por la charanga y la multitud, y nosotros, bailando sin cesar, cerramos el desfile con alegría y entusiasmo.
Tenemos que decir adios a Caparroso
La pena nos acongoja, no estar con la comitiva, marchamos antes de tiempo, con tristeza en la deriva. Pero una promesa firme, en el corazón guardamos, que en otra ocasión, hasta el final nos quedamos.
Felices fiestas a todos, con alegría y emoción, volveremos a bailar juntos, en la próxima ocasión.





